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lunes, 26 de marzo de 2012

Windows to Go: tu sistema en un pendrive

Una de las nuevas funcionalidades que incorporará el próximo sistema operativo de Microsoft nos permitirá convertir a nuestro Windows 8 en una plataforma portátil totalmente operativa desde un pendrive. Veamos cómo funciona y cuáles son sus prestaciones.

Nivel: Intermedio

En las primeras presentaciones de Windows 8 descubrimos una funcionalidad que permitiría instalarlo en una llave USB y llevarlo de un equipo a otro. Se arrancaría desde la propia llave, y el comportamiento del sistema sería equiparable al de un equipo con un disco duro convencional. Todo parecía perfecto, pero esta funcionalidad no ha sido incluida en la Developer Preview que se lanzó con motivo del evento Build para desarrolladores.
En esta versión, que analizamos y comentamos exhaustivamente en PC Actual, justamente la aplicación que se encarga de gestionar el proceso de creación de la llave USB no estaba. Sin embargo, Portable Workspace Creator (pwcreator.exe) sí apareció en otras versiones anteriores. El interrogante consistía en ver si se podía usar una versión anterior de Windows 8, como la Build 7989, para ejecutar pwcreator y crear una llave USB con esta plataforma usando como imagen de partida la versión más reciente, la Developer Preview. Afortunadamente, se puede, y es lo que hemos hecho en nuestro Laboratorio.

¿Por qué Windows To Go?

La motivación de una distribución USB como esta es, sobre todo, corporativa. Uno de sus escenarios de uso es facilitar el despliegue de fuerzas de trabajadores capaces de llevarse el sistema, sus aplicaciones y sus datos, de un ordenador a otro, esté en la oficina, en casa o en una delegación. También hay motivos de seguridad, al no dejar rastros de la actividad en el PC donde se hubiera estado trabajando con Windows To Go.


Primeras consideraciones

Cuando se arranca desde Windows To Go por primera vez en un equipo nuevo, se instalarán los controladores necesarios. O los podrás instalar tú a partir de los que ofrezca el fabricante. Una vez implantados, puedes usar el sistema en más equipos. Si hay controladores nuevos, se instalarán. Y si vuelves a un equipo ya usado, solo se cargarán los de ese PC.
En lo que concierne a los datos, todo lo que hagas en el contexto de Windows 8, así como los archivos y documentos con los que trabajes usando la llave USB, se quedan en esa unidad. Si la extraes, todo se irá contigo a otro ordenador.
Por otra parte, puedes usar un login local, o bien tu cuenta Hotmail de Windows Live para identificarte como lo harías con un Windows 8 no portátil. Si no tienes controladores de red en el momento de la instalación, podrás asociar a tu id off-line la identidad de Hotmail.
La unidad Flash puede arrancar tanto desde USB 2.0 como 3.0. En nuestro equipo de pruebas, el sistema inició desde USB 3.0, pero dio errores imposibles de solventar. Desde USB 2.0 todo funcionó correctamente. Está previsto que en el futuro se incluya una detección de unidades Windows To Go en el momento de arrancar para evitar tener que configurar el orden de inicio en la BIOS. No obstante, se necesita una unidad de 32 Gbytes al menos para instalar Windows To Go. Lo normal es que estas llaves sean ya diseñadas con el fin de resistir un trasiego de datos intenso. Los modelos más recientes permiten hasta dos años de uso en condiciones «convencionales». Al menos sobre el papel. Aun así, es conveniente tener en cuenta que las memorias Flash no son precisamente fiables. O al menos hasta hace un par de generaciones.
Nuestra experiencia de uso con Windows To Go ha sido muy buena. Incluso utilizando una llave USB 2.0 la velocidad ha sido elevada en todo momento. Y la instalación de programas, como Office, ni siquiera se demoró de forma notable.